28 noviembre, 2007

Hulk, el hombre ¿verde?


Recuerdo aquellas tardes de televisión en los 80 cuando era niño, y una de las series que solía ver dentro de la poca variedad, era aquella ya mítica serie de Hulk o El Hombre Increíble. Ese mismo que de vez en cuando se volvía un energúmeno y se volvía verde. O eso era por lo menos lo que todos decían.

Yo siempre para llevar la corriente decía que se volvía verde pero en realidad para mí jamás cambio de color. O más bien, la diferencia era demasiado tenue.

Por eso digo que nunca cambio de color, porque en mis recuerdos anteriores a los 8 años nunca noté el cambio de color por mí mismo, creo que alguna persona me tiene que haber dicho que el personaje cambiaba de color, porque jamás asocie el cambio de color del personaje, sólo recuerdo que el personaje adquiría fuerzas extraordinarias, rompía su ropa (nunca sus pantalones claro) y se ponía chascón. Fuera de eso nunca lo asocié con un cambio de color. Quizás también ayudaba en esos tiempos la poca definición de la transmisión y la poca calidad visual de las televisiones.

Ahora que ya han pasado tantos año de aquello, si funciona la operación de que Hulk es igual a verde, aunque en realidad aún no me lo creo del todo.

05 noviembre, 2007

El color del fuego

Recuerdo que en mi infancia ya más tardía, más de alguna vez pensé que era pirómano por ese especial placer que da el admirar un fósforo consumiéndose. Ese especial gusto que da el observar aquella danza y ese juego de DOS colores: amarillo y azul.

Claro, más de alguna vez cuando tenía que dibujar fuego cuando estaba en los primeros año de colegio, le pintaba los dos colores que vuelvo a repetir: azul y amarillo.

A esa edad no entendía realmente por qué mi profesora me corregía y me hacía pintar al medio de los dos colores el rojo, cosa que mis pequeños compañeros pensaban lo más normal del mundo. Si hubiera sido un poco más paranoico a esa edad hubiera pensado que era un complot en ver el rojo en el fuego cuando en realidad no existía. Era como si todos estuvieran equivocados menos yo.

En realidad al pasar los años me di cuenta y fui asumiendo la condición de daltónico me di cuenta que en realidad ninguno de los dos está equivocado: ellos tienen su visión de las cosas y yo la mía. Creo que lo único comparable a esa sensación debe ser la de tener algún trastorno mental y tener alucinaciones: el ver algo que en realidad (no) está ahí. Todos te dicen que está pero no lo puedes percibir de ninguna manera, ¿raro no?

Pero después de las primeras correcciones siempre pinté el fuego con rojo, aunque jamás hubiera visto el rojo salir de un fósforo consumiendose.

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29 marzo, 2007

No me preguntes como te quedó el pelo

Esta es la segunda vez que me pasa lo mismo.

Estaba hace poco hablando con una amiga y este fue más o menos el diálogo que ella inició:

-¿No me vas a decir nada?
-¿Nada de qué?
-De mi pelo
-¿Te lo cortaste?
-No, me lo teñí.

Claro, se podrán imaginar la reacción cuando esa se acordó del pequeño detalle, que es que para mi su pelo siempre ha sido del mismo color, ya que lo que varió fue la nada misma para mi.

La vez pasada me había ocurrido con una amiga que se había teñido el pelo con reflejos rojos...
Ahí si que su pelo estaba igual! Lo prometo!

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20 enero, 2007

Contrastes de colores en internet

Es muy frecuente estar navegando en internet y encontrar páginas donde el contraste de colores hace prácticamente que los caractéres sean invisibles para mi.

Un ejemplo claro es este, que tomaré del fotolog de una amiga mía:

Esta es la visión normal de su fotolog, el contraste del fondo con el color de las letras me hace no distinguirlas, y si quiero lme acerco, aún así me cuesta bastante saber que dice. ¿De qué color es el fondo y las letras? Ni idea, y no es grato que pregunten esas cosas a cada rato.

Claro que la persona que no es daltónica mira y esto y se pregunta porque no puedo verlo. Así que ocupe un filtro que hay internet para "traducir" las páginas web a como las vería un daltónico y este fue el resultado:

En realidad no sé si el filtro hace que las peronas no daltónicas vean como yo vería la página, pero si en estos momentos no puede distinguir bien las letras, ya es un avace.

En todo caso, cuando me encuentro con una página así, lo que hago es ir a "editar/seleccionar todo", y ahí las letras cambian de color ;)

11 enero, 2007

No soy el único a quien la vista lo "engaña"


¿Ves los puntos negros? No soy el único a quien la vista lo engaña.

En realida la vista es algo muy frágil, por eso creo que he tratado de fiarme también de los otros sentidos.

05 enero, 2007

Cachantún Mas y Cachantún Mas naranja

Cuando llegué de España a Chile, donde estuve por tres meses, fue un día de bastante calor en Santiago. Creo que era arriba de 30 grados. Llegué por la mañana y por motivos ajenos a mi voluntad estuve dando vueltas hasta cerca de las 14 hrs sin ducharme y sin haber tomado nada de líquido, por lo que prácticamente estaba deshidratado.

Así que cuando finalmente llegué a la casa de un familiar se me ocurrió en el camino comprar algo para beber, y en ese momento recordé que existía la Cachantún Mas, que es una bebida de fantasía de la compañía de agua mineral Cachantún. Cuando estaba en Chile la tomaba regularmente y en ese momento llevaba tres meses sin probarla.

Claro, el problema es que yo prefiero la Cachantún Mas a la Cachantún Mas naranja, que es lo mismo, pero la primera emula el sabor a limón y la segunda, obviamente, el sabor a naranja.


La sabor naranja nunca me ha ha gustado mucho.

El caso es que entré en estos locales pequeños y pedí la bebida, por lo que me dijieron que yo mismo la sacara del congelador.
Cuando abrí la puerta me encontré con la sorpresa que el congelador estaba desenchufado y por lo tanto no había luz. Entonces tuve que entre las penumbras sacar la famosa bebida.

Luego de eso yo iba feliz con mi bebida, hasta que llegue a la casa, llené un vaso con mucho hielo, me sirvo y cuando la pruebo... era sabor naranja! Me sentí tan frustado, con el calor y sed que tenía, con las ganas de tomar exactamente del otro sabor.

No era primera vez que se confundían estas bebidas, es que si ando descuidado puede que se me confunden, pero si pongo atención puedo saber cual es cual. No es que la confusión sea tanta, sólo es que si ando apurado y saco una rápido puede que llegue con la otra.

Además, normalmente lo único que miro al comprar son las tapas de las botellas, y con la poca luz que hay de repente en las partes donde las venden puede que se me confundan.

Ahora miro las fotografías y puedo claramente diferenciar una de otra, pero en el momento de estar ahí comprando es el problema.

Así que ahora cada vez que compro hago algo mejor: leo el nombre de la etiqueta.

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24 diciembre, 2006

Zelda y las hadas (o fairies)

Desde hace mucho tiempo (unos 6 años quizás) que juego Zelda: Ocarina of time para Nintendo 64.

Hace muy poco bajé el emulador y el juego para volver a jugar este grandioso juego, catalogado entre los 10 mejores de todos los tiempos.

Y como lo empecé a jugar nuevamente, también me metí en páginas relativas al juego, y para gran sorpresa mía, leyendo unas secciones me di cuenta de que existen dos tipos de hadas:
  1. Las hadas verdes
  2. Las hadas rojas (estas últimas llenan también el magic meter)
Llevo cerca de 6 años jugando, y recién me doy cuenta de ese detalle. Para mí todas las hadas siempre fueros iguales, bueno, y lo seguirán siendo.